La cuarentena del 2020 - 21
- 20 may 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 27 mar 2021
Lunes 18/5 – Día 64 de cuarentena
Bajaron los números. No en Argentina, sino que en Europa. Pero esta semana que pasó bajaron los números en varios países de Europa (Italia, España) a cifras bajas como las que tenemos ahora en Argentina. ¿Quiere decir que a nosotros nos queda mucho camino por delante?
Hace mucho que no escribo por acá. Creo que ya normalicé el tema de la cuarentena, del aislamiento. Admito que el sábado pasado fui a caminar una hora con una amiga que vive por el barrio. Técnicamente rompí la cuarentena, pero no nos tocamos y estábamos las dos con barbijo así que el riesgo de contagio mutuo creo – espero – que fue nulo.
Me pasaron muchas cosas por la cabeza esta semana, pero no me acuerdo de ninguna. Hace tiempo me viene rondando la idea de empezar a difundir más mi arte – mi música, mis poemas, lo que hago en teatro, mis pinturas – y no logro saber de qué forma me siento más cómoda con eso. En esa línea, ayer puse un video que grabé para teatro en una red social. El tema es el siguiente: estoy haciendo clases de teatro online y todas las semanas hay una consigna y tenemos que grabar un video para después comentarlo en la clase siguiente. La consigna de la semana pasada – para charlar el video el sábado que pasó – fue ¿qué vas a hacer cuando termine la cuarentena? Grabé el video y me encantó cómo quedó. Me divertí mucho haciéndolo y al editarlo quedó tal cual lo había imaginado. Muy orgullosa de mi trabajo se lo mandé a mi mamá, a mi hermano y a mis amigas de la facultad. Les encantó. Empecé a pensar en subirlo a la red social del momento, pero me daba vértigo hacerlo. Dos de mis mejores amigas me comentaron que estaba realmente muy bien hecho y me incentivaron a difundirlo. Lo hice y la verdad es que el sentimiento de recibir comentarios – pocos, pero valen mucho – positivos acerca de mi trabajo fue HERMOSO. Pero sigo con la duda de siempre: ¿cómo difundir mi trabajo de forma auténtica?
Tratando de contestar a esa pregunta, encontré y empecé a leer el libro “Save The Cat” de un guionista de cine estadounidense reconocido. ¿Qué tiene que ver redactar guiones de película con difusión de arte? No tengo idea, pero un comentario sobre el libro decía que es un buen libro no solo sobre guiones de cine sino que también sobre contar historias. Con mi arte estoy todo el tiempo tratando de contar mi historia. El tema es cómo hago para contarla de una forma “atractiva” para el resto. Y pongo la palabra entre paréntesis porque no me quiero hacer famosa sino que llegar a otras personas.
Evidentemente esto no tiene nada que ver con la pandemia que sigue ocurriendo ni con la cuarentena que sigue pareciendo que tiene para rato. Hice catarsis.
Volviendo al tema preferido de la actualidad: la cuarentena en Capital Federal va a ser eterna. Hoy es el cumple de una amiga muy muy cercana y me comentó que tuvo un día precioso lleno de amor a pesar del aislamiento. Mi cumpleaños es en un mes y estoy 99% segura de que va a seguir el aislamiento. No me pone triste, simplemente va a ser diferente. Me hubiera gustado que mi cumple sea una excusa para vernos todos y festejar poder bailar juntos y abrazarnos, pero me toca otra cosa. Mi mamá está ansiosa y ya me preguntó si para mi cumple voy a ir para su casa. Sí, mi mamá quiere que me tome un tren para pasar el día con ella, persona de riesgo.
Hablando de personas de riesgo, tanto mi abuela como mi mamá están cumpliendo menos el aislamiento que yo o cualquiera de mis amigas (personas sin riesgo). Mi papá está viviendo con mi abuela y va a trabajar tres veces por semana a una lavandería industrial que está funcionando a media máquina. Él me contó que ella se hace sus escapadas a la farmacia o a la verdulería. O a algún lugar por ahí cerca. La entiendo, si a mi que tengo 25 ya me está embolando el tiempo que estoy “perdiendo” de mi vida, imagínense una persona que tiene los días contados. Eso me hace acordar a una noticia que leí en el diario hace poco que decía que es posible que nunca más se vea en público a la reina de Inglaterra. No me puedo imaginar lo que puede estar sintiendo esa mujer que pasó tantas cosas y siempre se mantuvo en la órbita pública…
Una compañera de teatro contaba que estaba muy feliz en cuarentena y que se iba a poner triste cuando se termine el aislamiento porque actualmente puede hacer un montón de cosas que antes no podía. ¿Qué será que nos impide incluir cosas que nos hacen bien a nuestra rutina? En ese momento me pregunté por qué no podemos aprender de este momento y cambiar – de a poco capaz – nuestra realidad cuando salgamos del aislamiento social. Me niego a volver a lo que antes decíamos que era “normal”. Tenemos que volver a encontraros en la calle de forma más solidaria, con una mirada más holística sobre el mundo en el que vivimos y sabiendo que cuando algo tiene que cambiar, se puede.
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