top of page

GUTS: volver a tener 19 a través de un álbum

  • Foto del escritor: María Lourdes Manrique
    María Lourdes Manrique
  • 11 oct 2023
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 25 oct 2023


Voy a admitir algo que nunca dije: la primera vez que escuché “drivers license” de Olivia Rodrigo no entendí por qué todo el mundo estaba fascinado con ella o con la canción. Ahora sé que no entendía nada en ese momento. Unos meses después, exactamente una semana antes de lanzar su primer álbum SOUR, escuché “good 4 U” y ahí Olivia captó toda mi atención. Cuando salió el álbum me sumé al coro de gente que decía que ella estaba camino a ser una artista enorme, y los Grammys de 2022 lo confirmaron cuando se llevó tres gramófonos a casa por mejor álbum pop, mejor interpretación pop solista y, claro, mejor artista nuevo.


A principios de septiembre de este año sacó su segundo álbum, GUTS, que parece el hermano mayor de SOUR, con canciones que resuenan entre ellas y temáticas que se repiten solamente para ser profundizadas. Después de escucharlo un fin de semana entero sin parar, me di cuenta de que hay un par de cosas que Olivia tiene dando vueltas en la cabeza y que no puede resolver: siente mucha presión respecto a ser la chica perfecta que el mundo piensa es y quiere que sea, y siente que no es suficiente cuando tiene a un pibe adelante. Todos fuimos o somos Olivia.

La canción que abre GUTS es “all-american bitch” que tiene un tono angelical y tranquilo en los versos que describen todo lo que se espera de ella. El estribillo rompe con la tranquilidad, como llamando al oyente a prestar atención, y te dice – con ironía claramente - “I know my age and I act like it” signficando que sabe donde está parada y lo que hace. Esta idea de actuar de forma acorde a su edad la vuelve a traer en “making the bed” en la que canta “Another day pretending I´m older than I am” con un tono mucho más confesional que en “all-american bitch”. El puente de la canción delata que la tranquilidad de los versos es mentira mientras grita “I'm the eternal optimist, I scream inside to deal with it, like, "Ah", like, "Ah"”. Al final del día, todo pasa por adentro, se reprime todo para encajar en la idea que la gente se hizo de ella.


Otra canción que muestra la represión que ella hace de sí misma y de la realidad es “bad idea, right?” en la que las voces adentro de su cabeza cantando “ah” a coro nublan su juicio mientras ve a su ex. Además, podemos sentirnos muy identificado por la pregunta que repite una y otra vez “see you tonight is a bad idea right?” y ella llega la misma respuesta a la que llegamos todos: “fuck it it´s fine”. Un estilo similar de canción, es “get him back!” que para mi se lleva la corona del álbum porque no puedo dejar de cantarla. En ella Olivia solo quiere de vuelta a su ex para poder lastimarlo, de la misma forma que él la lastimó a ella, a modo de venganza. Debo admitir que la canción me da ganas de darle un uppercut a varios de los pibes con los que salí. Tiene una forma épica de narrar lo que sucedió y nuevamente se vuelve difícil no empatizar con ella.


La cuarta canción del álbum es la que más me descoloca. “lacy” trae algo de Jelousy, Jelousy de SOUR. Es como si hubiera nadado a las profundidades de la idea de tenerle envidia a otras personas, particularmente a una mujer. Y acá otra vez, que tire la primera piedra la que esté libre de culpa. Con una guitarra que se escucha suavemente en el fondo y coros que van dándole volumen a la canción a medida que avanza, Olivia le tira flores a la persona en cuestión para terminar cantando “Lacy, oh, Lacy, I just loathe you lately and I despise my jealous eyes and how hard they fell for you”. ¿No tenemos todas esa chica a la que algo le envidiamos? Además, no solo existe esa comparación constante con una persona real, sino también con la idea que tiene la sociedad de cómo tenemos que ser. La canción que condensa todo ese sentimiento de “haga lo que haga nunca voy a ser lo suficiente” lo encontramos en Pretty Isn´t Pretty. Las chicas no tenemos forma de ganar.


Se me hizo imposible no notar que la letra de “lacy” tiene un eco en “the grudge”. En “lacy”, Olivia canta “And I try, I try, I try but it takes over my life, I see you everywhere” mientras que en “the grudge” dice “But you know I can't let it go, I've tried, I've tried, I've tried for so long, it takes strength to forgive, but I don't feel strong”. La repetición del verbo “tratar" seguido de una afirmación de que no consiguió lo que quería, enfatiza la idea de que ella no consigue lo que desea mismo que trate. Existen teorías en internet que afirman que alguna de esas canciones es sobre Taylor Swift, ya que Olivia se vio obligada a darle créditos a Taylor en algunas canciones de SOUR por la similitud que tenían con, por ejemplo, Cruel Summer. Si bien antes del lanzamiento de SOUR el vínculo entre las dos parecía perfecto y Taylor hasta le envío una carta a Olivia cuando salió su primer álbum, algo se rompió después del inconveniente con los créditos y nunca más las vimos interactuar. Olivia niega esos rumores.


No puedo dejar de nombrar a “ballad of a homeschooled girl” que vuelve con la idea de “brutal” del primer álbum: el mundo es una locura, es brutal, salir de tu casa es una actividad de riesgo. Tanto en esta canción como en “love is embarrassing” se percibe claramente el sentimiento de Olivia de tratar de hacer lo correcto, pero que al final del día todo le sale mal. Somos testigos de cómo ella empieza a toparse con la idea de que por mucho que planifiquemos y pensemos que tenemos razón con lo que hacemos, las cosas no siempre salen como queremos. Además, en “making the bed” llega a otra conclusión: lo que nos llega es consecuencia de nuestras decisiones, no podemos echarle la culpa al afuera todo el tiempo. Olivia además nos confiesa “I got the things I wanted, it's just not what I imagined”.


El álbum lo cierra “teenage dream” que poco tiene de parecido con la canción de Katy Perry que tiene el mismo nombre. Después de once canciones donde se sienten a flor de piel los sentimientos de no encajar, no ser lo suficiente, desamor y confusión, Olivia le da respuesta a la primera canción en SOUR, en la que se preguntaba “Where's my fucking teenage dream?”, con un pedido de perdón “And I'm sorry that I couldn't always be your teenage dream”. Una canción llena de preguntas e incertidumbre, trae las diferentes temáticas del álbum y las condensa en una balada que termina con un coro que repite una y otra vez “They all say that it gets better, it gets better, but what if I don't?”. En el momento que termina la canción, y por ende el álbum también, te dan ganas de darle un gran abrazo a ella, porque definitivamente it gets better aunque ella aún no lo sepa.


Cuando uno escucha GUTS, siente que está escuchando a la hermana mayor de SOUR. Ya la similitud en la estética - en ambos el color predominante es el violeta - te da el indicio de que es una especie de segunda parte del primer álbum. Uno entra en las profundidades de la mente de una adolescente saliendo al mundo “adulto” y encontrándose con una realidad que es mucho más cruel de la que pensaba. Al menos a mi me hizo revivir muchos sentimientos y me trajo recuerdos de ese sentimiento de terror e inocencia que uno tiene hasta que la piel se te hace más dura y ya los golpes no te duelen tanto. Ya estoy esperando el próximo álbum de Olivia para ver cómo traduce ese momento de crecimiento en otra excelente obra.

Entradas recientes

Ver todo
México nunca estuvo tan cerca - 5

-- Lautaro “Me la acordaba con el pelo más claro, medio rubia” me dijo Santi mientras veíamos como Sofía saludaba a cada grupo que se le...

 
 
 
México nunca estuvo tan cerca - 4

-- Sofía “Quedan solo 10 recitales, en un mes y medio ya estamos de vuelta en el estudio” me dijo Charlie mientras yo veía los aviones...

 
 
 
México nunca estuvo tan cerca - 3

--Lautaro La luz del sol entraba de forma tenue a través de las persianas, bañando el cuarto de naranja. Solo escuchaba el sonido de las...

 
 
 

Comentarios


© 2023 by The Book Lover. Proudly created with Wix.com

bottom of page