La cuarentena del 2020 - 10
- Luly Manrique

- 28 mar 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 27 mar 2021
Viernes 27/3 – Día 12 de cuarentena
Hoy fue un buen día, finalmente. Ayer me fui a dormir con ganas de ser menos pesimista. Sí, sigo con dolor de garganta. No, no tengo tos, ni fiebre, ni mal estar. Sigue siendo como una presión/incomodidad del lado izquierdo de la garganta, debajo de donde están las muelas, pero en la parte blanda. Bueno, esa es la mejor forma de describirlo.
Pero no voy a dejar que me invada el miedo constantemente. Mi mamá estuvo bien todo el día, pero le pasaron cosas con los del laburo que la pusieron mal y se terminó yendo a dormir sintiéndose mal. De hecho, a la tarde durmió porque no podía más del dolor de cabeza. Por suerte hicimos ejercicio juntas y parece que eso la animó.
Más a la tardecita hablamos con mi papá, que sigue en el hotel. Ya no está bien de ánimo, ya le empezó a carcomer la cabeza el hecho de estar encerrado hace 5 días en una habitación solo. Parece que se lleva bien con los que le traen la comida y ya se conoce a sus vecinos. El tema es que está un poco cascarrabia y te discute todo. Yo, a su vez, no me quedo atrás y le contesto la mayoría de las veces. Normalmente puedo lidiar con sus defectos, porque después de todo es mi papá, lo amo y somos de diferentes generaciones, pero que me diga que los momentos de ocio tienen que ser productivos y que prohibiría todo entretenimiento “culto” fue demasiado. Después de hablar de muchos temas su conclusión es que soy “de izquierda”, pero no sé muy bien qué quiso decir porque evidentemente no me lo tomé como una ofensa. De hecho, solo para molestarlo estoy pensando pintar un Che Guevara en acuarela para recibirlo cuando salga del hotel.
Ahora está confirmado que se va a quedar los próximos 14 días en el hotel. El tema es que no estamos seguros que venga para Bella Vista. Están muy estrictos con la circulación de autos y es probable que lo autoricen a ir a la dirección que aparece en su DNI: la casa de mi abuela. Pensándolo bien, él perfectamente puede explicarles que ahí vive su mamá y que quedarse con ella sería un peligro (en realidad no, porque estaría bueno que alguien esté con ella para cuidarla). No me quiero estresar todavía por lo que vamos a tener que resolver en unos 9 días.
Lo que si me pone un poco triste – además de toda la situación en general – es que probablemente no pueda volver a mi casa por un tiempo. No hay forma que consiga una autorización. De hecho, en mi DNI aparece la dirección de la casa de mi mamá. Me pone triste saber que mis plantas y mi compost van a estar solas por al menos 15 días más.
Es raro pensar que ya estamos a 27 de marzo. Siento como que este último tiempo todo se detuvo, pero en realidad no es así. ¿Será que la gente que está en la cárcel se siente así? O sea, vamos a salir de la cuarentena y va a estar todo igual, pero vamos haber “perdido” tiempo. ¿Por eso la gente se está llenando de cosas productivas para hacer? ¿Para no perder el tiempo? ¿O para que se pase el tiempo más rápido?
El tiempo es tan, pero tan relativo.
Conclusión: fue un buen día.



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